Amazon le ha cerrado la puerta a Muse. El agente de IA que Meta lanzó hace apenas dos semanas ya no puede comprar en Amazon.com: quien lo intenta se encuentra con un mensaje que dice, más o menos, que el acceso de un «agente de IA no autorizado» va contra las condiciones de uso de la tienda.
Para quien no lo conozca, Muse es el asistente personal que Meta presentó el 8 de septiembre. La idea es que le pidas cosas (buscar algo, reservar, comprar) y él se encargue. Ha tenido un arranque brutal: en menos de una semana ya era la app gratuita más descargada del iPhone en Estados Unidos, por delante incluso de ChatGPT.
¿Qué le molesta a Amazon?
Según la compañía, Meta nunca le pidió permiso para que Muse operase en su web. Además, se queja de que el agente navega sin identificarse, de que puede acabar manejando las contraseñas de los clientes y de que tiene acceso a páginas de la cuenta como el historial de pedidos. Meta, por su parte, ya había dicho antes que Muse no ve las contraseñas y que los datos se guardan de forma segura.
No es la primera vez
Amazon lleva meses a la gresca con casi todo el que intenta meter un agente de compras en su tienda: le ha pasado ya con Perplexity, con Google y con OpenAI. Y no parece casualidad que, mientras tanto, esté empujando sus propios asistentes, como Alexa for Shopping o «Buy for Me».
En el fondo, la pelea es por ver quién se queda con el cliente cuando sea una IA la que haga la compra por nosotros. Y, por lo visto, Amazon no tiene ninguna intención de ceder ese papel.