¿La IA se inventa cosas? Qué son las «alucinaciones» y cómo evitarlas

Le preguntas algo a ChatGPT y te responde con toda la seguridad del mundo, con datos, fechas y hasta fuentes. Y luego resulta que una parte es mentira. No es un fallo raro ni tienes mala suerte: tiene nombre, y se llama alucinación. Vamos a ver qué es, por qué pasa y cómo evitar que te la cuelen.

Qué es una alucinación

Decimos que una IA alucina cuando se inventa información y te la presenta como si fuera cierta: un dato, una cita, una fecha, un libro que no existe o un enlace que no lleva a ninguna parte.

Lo peor es que no avisa. La respuesta inventada suena igual de convincente que una correcta.

Por qué pasa

Los chatbots como ChatGPT, Gemini o Claude no buscan la respuesta en una base de datos, como harías tú en una enciclopedia. Lo que hacen es predecir cuál es el texto más probable a partir de todo lo que han aprendido.

La mayoría de las veces, lo más probable y lo verdadero coinciden. Pero cuando a la IA le falta información, en lugar de decir «no lo sé», a veces rellena el hueco con algo que suena bien. Por eso le pasa más a menudo con:

  • Datos muy concretos, como cifras, fechas, precios o nombres.
  • Temas poco conocidos o muy recientes.
  • Citas textuales, referencias bibliográficas y enlaces.
  • Preguntas que dan por hecho algo falso («¿en qué año ganó X el premio Y?», cuando X nunca lo ganó).

Cómo pillarla

Hay algunas señales que te pueden poner sobre aviso. Desconfía de los datos demasiado precisos que no puedas comprobar. Pídele las fuentes y ábrelas: si el enlace no existe o no dice lo mismo, malo. Prueba también a hacerle la misma pregunta de otra forma; si la respuesta cambia mucho, es que no lo tiene claro.

Y un truco que funciona sorprendentemente bien: pregúntale directamente «¿qué partes de tu respuesta no son seguras?». Muchas veces lo reconoce.

Cómo reducirlas

  1. Dale tú la información. Pega el texto, el documento o los datos y pídele que responda solo a partir de ahí.
  2. Dale permiso para no saber. Añade algo como «si no lo sabes seguro, dímelo».
  3. Usa la búsqueda web si la herramienta la tiene, sobre todo para temas de actualidad.
  4. Pídele que vaya paso a paso en cálculos o razonamientos.
  5. Comprueba siempre lo importante en una fuente fiable.

Cuándo tener más cuidado

Si la estás usando para hacer un borrador, sacar ideas o reescribir un texto, que se invente algún detalle importa poco. Pero cuando hablamos de salud, dinero, temas legales o trabajo, la IA tiene que ser un punto de partida, nunca la última palabra. Ahí, contrasta siempre con un profesional o con una fuente oficial.

Para quedarte con lo importante

La IA es una herramienta fantástica, pero no es una enciclopedia. Piensa en ella como en un ayudante rapidísimo al que siempre hay que revisarle el trabajo: dale contexto, pídele fuentes y comprueba los datos que vayas a usar.

Foto: mikemacmarketing / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

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