Hoy, casi seguro, ya has usado inteligencia artificial. Quizá al desbloquear el móvil con la cara, cuando Netflix te recomendó una serie o mientras el teclado te sugería la siguiente palabra de un mensaje. Está en todas partes, pero si te preguntan qué es exactamente, la cosa se complica. Vamos a explicarlo sin tecnicismos.
En una frase
La inteligencia artificial (IA) es la tecnología que permite a los ordenadores hacer cosas que normalmente necesitan inteligencia humana: entender lo que decimos, reconocer imágenes, tomar decisiones o crear textos, imágenes y música.
Lo que la hace especial es que no sigue unas instrucciones fijas, como un programa de los de siempre. Aprende a partir de ejemplos.
Cómo aprende: perros y gatos
Imagina que quieres enseñar a un ordenador a distinguir fotos de perros y de gatos. Con la programación tradicional tendrías que escribirle reglas del tipo «si tiene las orejas puntiagudas, es un gato». Pero hay perros con orejas puntiagudas y gatos con orejas caídas, así que esas reglas fallan a la primera.
Con la IA se hace al revés. Le enseñas miles de fotos ya etiquetadas como «perro» o «gato» y es el propio sistema el que descubre qué los diferencia. Luego le enseñas una foto que no ha visto nunca y acierta. A esto se le llama aprendizaje automático (o machine learning, si lo ves en inglés).
Los tipos de IA que te vas a encontrar
La que reconoce y clasifica
Es la más veterana, y la usas a diario sin saberlo: el filtro de spam del correo, el reconocimiento facial del móvil o el sistema del banco que te avisa cuando ve un pago raro con tu tarjeta.
La que te recomienda cosas
Se fija en lo que haces para adivinar qué te va a gustar: la siguiente serie en Netflix, el próximo vídeo en TikTok o YouTube, ese producto que «quizás te interese» en Amazon.
La IA generativa
Es la culpable de que todo el mundo hable de IA desde hace un par de años. En vez de clasificar cosas, crea contenido nuevo: textos (ChatGPT, Gemini, Claude), imágenes, música, voces o vídeos. Ha aprendido de cantidades enormes de ejemplos y, a partir de lo que le pides, genera algo parecido pero nuevo.
Dónde la usas sin darte cuenta
- En el móvil: el desbloqueo facial, el modo retrato de la cámara, el autocorrector y los asistentes de voz.
- En Google Maps: cuando te propone la ruta más rápida, está prediciendo cómo va a estar el tráfico.
- En redes sociales: decide qué publicaciones ves y en qué orden.
- En los traductores: Google Translate o DeepL traducen frases enteras con sentido gracias a la IA.
- En los chatbots: ChatGPT y compañía responden preguntas, resumen textos y te echan una mano para escribir.
Lo que la IA no es
Aunque a veces lo parezca, la IA de hoy no piensa ni siente como una persona. No «entiende» el mundo como nosotros: detecta patrones y calcula cuál es la respuesta más probable. Por eso, de vez en cuando, se equivoca con una seguridad pasmosa. A eso se le llama alucinación, y te lo explicamos en esta guía.
Tampoco es magia. Una IA es tan buena como los datos con los que la han entrenado: si esos datos tienen errores o prejuicios, la IA los va a repetir.
¿Y por qué ahora todo el mundo habla de ella?
La inteligencia artificial existe desde los años 50, así que no es nueva. Lo que ha pasado en la última década es que se han juntado tres cosas: montañas de datos en internet, ordenadores muchísimo más potentes y nuevas técnicas para entrenar modelos gigantes. El resultado son herramientas como ChatGPT, que mantienen una conversación casi como una persona y que cualquiera puede usar gratis desde el móvil.
Para quedarte con lo importante
La IA es la tecnología que permite a los ordenadores hacer tareas «inteligentes», y lo consigue aprendiendo de ejemplos en lugar de seguir reglas. Ya forma parte de tu día a día (en el móvil, las redes, los mapas o los traductores), y la IA generativa ha dado un paso más: ahora también crea textos, imágenes, música o vídeo. Es tremendamente útil, pero se equivoca, así que conviene revisar siempre lo que te dice.
¿Te apetece empezar a sacarle partido? El primer paso es aprender a pedirle las cosas bien, y te lo contamos en nuestra guía sobre qué es un prompt y cómo escribir uno bueno.
Foto: Efckos / Wikimedia Commons (Public domain)