Qué es un prompt y cómo escribir uno bueno (con ejemplos)

Le pides algo a ChatGPT, a Gemini o a Claude y te devuelve… algo que no era lo que querías. Nos ha pasado a todos. Y casi siempre la culpa no es de la IA, sino de cómo se lo hemos pedido. La buena noticia es que pedirlo bien se aprende en cinco minutos.

Qué es un prompt

Un prompt es, sin más, lo que le escribes a una inteligencia artificial: la pregunta, la orden o el encargo. Puede ser una frase cortita («resume este texto») o un mensaje largo con contexto, ejemplos y detalles.

Piensa que la IA no te lee la mente. Solo sabe lo que le escribes. Cuanto más claro y concreto seas, mejor te va a responder.

La fórmula

No hacen falta trucos raros ni palabras mágicas. Casi todos los buenos prompts tienen estos cinco ingredientes:

  1. Contexto: quién eres o en qué situación estás.
  2. Tarea: qué quieres que haga, con un verbo claro (escribe, resume, compara, explica).
  3. Detalles: para quién es y qué debe incluir o evitar.
  4. Formato: cómo quieres la respuesta (una lista, una tabla, un correo, tres párrafos…).
  5. Tono: formal, cercano, divertido, técnico…

Verlo con ejemplos

Donde mejor se entiende es comparando. Fíjate en la diferencia:

Un correo

Así no: «Escribe un correo para pedir vacaciones.»

Así sí: «Trabajo en una oficina y quiero pedirle a mi jefa una semana de vacaciones del 14 al 18 de octubre. Escribe un correo breve, educado y cercano, de no más de 6 líneas, explicando que dejaré mis tareas organizadas antes de irme.»

Aprender algo

Así no: «Explícame qué es la inflación.»

Así sí: «Explícame qué es la inflación como si tuviera 15 años, con un ejemplo de la vida diaria en España y en menos de 150 palabras.»

Organizarte

Así no: «Hazme un menú semanal.»

Así sí: «Hazme un menú de cenas para 5 días, para 2 personas, con recetas de menos de 30 minutos, sin pescado y con ingredientes fáciles de encontrar en un supermercado español. Ponlo en una tabla y añade al final la lista de la compra.»

En los tres casos, la segunda versión le da a la IA todo lo que necesita para acertar a la primera.

Cinco trucos que funcionan de verdad

  • Dale un papel. Empezar con «actúa como un profesor de inglés paciente…» ayuda a que la IA enfoque bien la respuesta.
  • Ponle un ejemplo de lo que buscas. Copia el estilo de maravilla.
  • Pídele que vaya paso a paso. En tareas complicadas, las respuestas mejoran mucho.
  • Charla con ella. Si algo no te convence, no empieces de cero: dile qué cambiar («más corto», «más formal», «quita la tercera idea»).
  • Pídele que te pregunte. Acaba con «antes de responder, hazme las preguntas que necesites». Es probablemente el truco más útil de todos.

Los errores más típicos

El más común es quedarse corto: «hazme algo sobre marketing» no le dice nada. También da problemas meter muchas tareas distintas en un solo mensaje; mejor de una en una. Y dos más que conviene no olvidar: no te creas todo lo que responde (se equivoca, así que revisa los datos importantes) y no le pases nunca contraseñas, datos del banco ni información de clientes.

Para quedarte con lo importante

Un buen prompt es como un buen encargo a una persona: contexto, tarea clara, detalles, formato y tono. Con eso vas a notar la diferencia desde el primer día. Y un consejo extra: cuando des con un prompt que te funcione bien, guárdalo. Te ahorrará mucho tiempo.

Foto: Jernej Furman from Slovenia / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

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